Wilson Calderón, director técnico asociado para Latinoamérica de ManageEngine. Foto: ManageEngine. Portal ERP Colombia.
Lo que hace una década era sinónimo de filas y ofertas relámpago, hoy es un desafío de ciberseguridad en toda regla. El Black Friday se ha transformado en una prueba extrema para la infraestructura tecnológica de las empresas, que deben defenderse de picos de tráfico sin precedentes, compradores impacientes… y ciberdelincuentes listos para aprovechar cualquier brecha.
El crecimiento del comercio electrónico en la región intensifica esta presión. Según Latin America Ecommerce Forecast 2025 de eMarketer, Latinoamérica es el mercado online de más rápido crecimiento del mundo, con una proyección anual del 12,7% y un aumento del 20% en ventas minoristas digitales entre 2019 y 2029. Pero el avance económico trae consigo un impacto paralelo: el Data Unit Report de Endeavor revela que las empresas latinoamericanas reciben 2.803 ataques por semana, un 40% más que el promedio global. Aun así, solo 17% revisa de forma continua su estrategia de ciberseguridad.
“Durante los picos de comercio electrónico, la ciberseguridad no puede ser un pensamiento secundario. Cada minuto de inactividad o cada filtración afecta directamente la confianza del consumidor”, advierte Wilson Calderón, director técnico asociado para Latinoamérica de ManageEngine.
Asimismo, Calderón alerta que la temporada de descuentos se ha convertido en un indicador real del estado de preparación tecnológica de las empresas. Manage Engine plantea seis recomendaciones claves para enfrentar uno de los periodos más riesgosos del año:
1. Refuerzo de autenticación y control de accesos: el robo de credenciales sigue siendo responsable de buena parte de las brechas. La autenticación multifactor (MFA) y revisiones permanentes de permisos reducen el riesgo de accesos indebidos.
2. Monitoreo en tiempo real: los picos de tráfico ponen en jaque servidores, sistemas de pago y aplicaciones. Soluciones de observabilidad y análisis de logs permiten anticipar fallas y evitar caídas que afecten ventas.
3. Protección de la cadena de suministro digital: pasarelas de pago, servicios de hosting o plataformas de marketing pueden convertirse en vectores de ataque. Auditar integraciones y la ciberhigiene de proveedores es esencial.
4. Copias de seguridad y planes de recuperación: con el aumento del ransomware, las empresas deben contar con respaldos cifrados y aislados, además de planes de recuperación probados y actualizados.
5. Capacitación de empleados y atención al cliente: los atacantes aprovechan la presión operativa del Black Friday para lanzar campañas de phishing e ingeniería social. La formación del personal es una barrera crítica de defensa.
6. Visibilidad y gestión unificada de la seguridad: arquitecturas Zero Trust, SIEM y sistemas robustos de gestión de identidades (IAM) permiten reducir puntos ciegos en infraestructuras cada vez más distribuidas.
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Una economía digital en expansión… y bajo ataque
En Colombia, el crecimiento del comercio electrónico refuerza tanto las oportunidades como los riesgos. La Cámara Colombiana de Comercio Electrónico reportó 27,3 billones de pesos en ventas online en el primer trimestre de 2025, un crecimiento del 16,4% frente al año anterior. En 2024, las transacciones digitales superaron los 105,4 billones, cifras que reflejan una adopción masiva… y una superficie de ataque mayor que nunca.
“La ciberseguridad no es solo implementar herramientas, sino gestionar el riesgo digital de manera integral. Las promociones atraen clientes, pero es la resiliencia tecnológica lo que sostiene el negocio”, subraya Calderón.
La seguridad digital, clave para ganar confianza en la temporada de descuentos
A medida que el comercio electrónico se consolida como motor económico, el Black Friday deja de ser solo una jornada comercial para convertirse en un examen de resistencia cibernética. Las empresas que incorporen la seguridad como parte central de su estrategia, y no como una reacción tardía, serán las que logren proteger su marca, garantizar la continuidad operativa y ganarse la confianza del consumidor.
En la era de las compras digitales, la verdadera competencia ya no está solo en las ofertas, sino en quién puede mantener sus sistemas en pie frente a un panorama de amenazas cada vez más sofisticado.




