En el debate sobre innovación tecnológica en el sector empresarial, la universidad suele aparecer en los márgenes: como origen de talento, como referencia teórica, como institución con la que conviene tener algún vínculo. Pocas veces ocupa el centro. EDISA ha decidido darle ese lugar.
Desde hace más de diez años, la compañía española especializada en software de gestión empresarial mantiene una colaboración activa con la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), una de las principales universidades técnicas de España. El resultado no son proyectos de investigación básica ni publicaciones académicas: son desarrollos concretos sobre los retos reales que enfrenta LIBRA ERP, la plataforma de EDISA, con equipos de estudiantes trabajando sobre problemas que la compañía tiene encima de la mesa.
El almacén como campo de pruebas
Uno de los proyectos en los que han trabajado los alumnos este curso es el inventario inteligente de almacenes con drones. El punto de partida fue un diagnóstico honesto: el inventario de un almacén sigue siendo, todavía hoy, un proceso lento, dependiente de las personas y con un margen de error difícil de eliminar. El reto que EDISA planteó a los alumnos de la UPC fue directo: explorar si es posible automatizarlo por completo.
La propuesta que desarrollaron combina drones con navegación autónoma, visión por computador para la lectura de etiquetas en código de barras y QR, estimación de cantidades por volumetría e integración directa con bases de datos para el análisis posterior de los resultados. El sistema está concebido para conectarse con LIBRA SGA, el módulo de gestión de almacenes de EDISA, de forma que los datos recogidos por los drones entren directamente en el entorno operativo de la empresa sin necesidad de intervención manual.
No es un proyecto piloto de laboratorio. Es una respuesta técnica a un problema que tienen los clientes.
Lenguaje natural dentro del ERP
El segundo gran eje de trabajo de este curso apunta a cómo interactúan las personas con el software de gestión. Bajo el paraguas de la inteligencia artificial aplicada al ERP, los equipos de la UPC trabajaron en dos líneas complementarias.
La primera es Text to SQL: una interfaz que permite a cualquier usuario realizar consultas sobre la base de datos de LIBRA utilizando lenguaje natural, sin necesidad de conocimientos técnicos ni de formación específica en el sistema. El desarrollo se diseñó para integrarse en LUA, el asistente virtual ya existente en LIBRA, ampliando sus capacidades de respuesta y análisis.
La segunda es Agentic AI: un sistema de agentes inteligentes capaces de ejecutar procesos complejos dentro de los distintos módulos del ERP —finanzas, compras, ventas, logística— a partir de instrucciones en lenguaje natural. La ambición del proyecto es significativa: que un usuario pueda indicarle al sistema lo que necesita hacer y que este lo ejecute de forma autónoma, con los controles y la supervisión necesarios, sin tener que navegar manualmente por el ERP.
Ambas líneas convergen en la misma dirección estratégica: reducir la fricción entre las personas y el software de gestión, y hacer que el ERP sea accesible para cualquier perfil dentro de la organización.
Una red que genera valor real
Lo que diferencia la alianza EDISA-UPC de otras formas de colaboración académica es su orientación hacia resultados aplicables. No se trata de que la universidad estudie cómo funciona una empresa, sino de que trabaje directamente sobre sus retos tecnológicos con el respaldo técnico de sus equipos.
"Lo que hemos encontrado en la UPC no es solo talento técnico, que también, sino una capacidad real de entender el problema antes de proponer una solución. Los estudiantes que han trabajado con nosotros no llegaron con respuestas prefabricadas: llegaron a entender qué necesitábamos y por qué. Eso hace que los proyectos sean útiles de verdad", señala Víctor Santacana, gerente de EDISA Barcelona y responsable del vínculo entre la compañía y la universidad.
Para EDISA, esta forma de colaborar tiene también una dimensión estratégica de largo plazo: la relación con la universidad es, al mismo tiempo, una apuesta por la innovación y una forma de participar en la formación de los profesionales que en el futuro trabajarán en el sector.
En un mercado tecnológico donde la velocidad de cambio exige explorar múltiples frentes en paralelo, las alianzas entre empresa y universidad pueden ser una de las formas más eficientes de hacerlo. EDISA lleva más de una década demostrándolo.




