La inteligencia artificial ya no es una novedad futurista y en el panorama corporativo colombiano se ha convertido en un gasto operativo fijo. Sin embargo, a diferencia de los antiguos modelos de software bajo suscripción mensual estática, SaaS, la adopción masiva de Modelos de Lenguaje Grande, LLM, ha introducido una nueva divisa en los presupuestos de los Directores de Tecnología: el token.
Las empresas en Colombia y en el mundo ya no pagan por el "uso" de la IA en términos de tiempo, sino por volumen de datos procesados. Esta transición hacia el pago por tokens, que son las fracciones de palabras o fragmentos de código procesados por algoritmos, está transformando radicalmente la estructura de costos y la operación de las compañías del país, desde las grandes entidades bancarias hasta las medianas empresas de comercio electrónico.
¿Por qué el pago por tokens impacta la caja de las empresas?
Según el estándar técnico establecido oficialmente por los creadores de estos modelos, como OpenAI y Anthropic, aproximadamente 1.000 tokens equivalen a unas 750 palabras. Los proveedores globales como OpenAI, Anthropic o Google facturan de manera asimétrica: los tokens de entrada (input, lo que la empresa le envía a la máquina) tienen un costo, mientras que los de salida (output, la respuesta generada) suelen ser hasta tres o cuatro veces más costosos.
Para las empresas colombianas, el verdadero desafío radica en la escala. Un asistente virtual de servicio al cliente estándar no cobra por conversación, sino por texto procesado. Según datos recientes del sector tecnológico local, un bot promedio de atención al cliente consume cerca de 2.500 tokens por interacción. En una compañía mediana que gestione miles de conversaciones automatizadas al mes, el consumo puede escalar rápidamente a decenas de millones de tokens, esto logra un impacto en el tejido empresarial que puede pasar de la eficiencia al riesgo de "sorpresas" fiscales.
La incidencia de este esquema de pagos en Colombia se manifiesta en tres frentes críticos:
1. El costo de los agentes virtuales
Durante 2024 y 2025, la automatización a través de WhatsApp y canales de chat se disparó en el país. Un estudio de Microsoft e Ipsos sobre la adopción de IA en pymes colombianas (con cortes entre 2024 y 2025) arrojó que el principal caso de uso de la IA reportado por las pymes no fue la analítica interna ni las finanzas, sino la atención al cliente y la productividad.
Asimismo, los reportes trimestrales y anuales de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, CCCE muestran que el comercio en el país mutó aceleradamente hacia el comercio conversacional. Los datos demuestran que, tras la saturación de los canales de comercio electrónico tradicionales, sitios web o pasarelas rígidas, las empresas colombianas migraron sus flujos de conversión directamente a WhatsApp.
Ante esta tendencia, las empresas se enfrentan a dos escenarios: construir la IA desde cero o utilizar plataformas intermediarias para conectar sus agentes a WhatsApp o a su CRM, como HubSpot, Landbot o plataformas especializadas de agentes virtuales como Meteor IA, donde los planes mensuales de nivel Profesional o Growth suelen estar tasados desde planes básicos con costos alrededor de USD $50 a $100 al mes, mientras que los planes Pro/Intermedios están entre USD $150 y USD $300/mes, ya que incluyen soporte para más volumen de mensajes y conexiones con bases de datos.
De acuerdo con estos datos, implementar una infraestructura básica mediante plataformas de automatización con agentes de IA puede representar una inversión mensual de entre USD $100 y USD $300 por cada 25 millones de tokens en escenarios controlados, sin embargo, las ineficiencias en la programación, como prompts mal optimizados o contextos demasiado largos pueden triplicar la factura sin previo aviso.
2. El desafío de la TRM y la facturación internacional
Para las empresas locales, el pago en tokens conlleva un riesgo cambiario implícito. Las principales APIs globales facturan en dólares estadounidenses. Con la volatilidad inherente del peso colombiano, un mes de alta demanda operativa sumado a un repunte en el tipo de cambio puede descuadrar los presupuestos proyectados de las pymes que no cuentan con coberturas cambiarias.
3. La revolución de los "Pagos Agénticos"
El fenómeno de los tokens no solo se limita a cómo las empresas le pagan a la IA, sino a cómo la IA empieza a pagar por las empresas. En los últimos meses, el ecosistema financiero colombiano ha dado un vuelco tras el lanzamiento de programas como Visa Agentic Ready, en alianza con grandes entidades del país como Bancolombia, Banco de Bogotá y Davivienda.
Bajo este esquema, los agentes de IA empresarial, operados mediante infraestructura de tokens, ya no solo responden preguntas, sino que están facultados para ejecutar transacciones financieras autónomas (compras de inventario, conciliación de facturas y dispersión de pagos masivos) dentro de límites estrictos tokenizados y supervisados por humanos.
¿Cómo se adaptan las organizaciones colombianas?
Para evitar que los presupuestos de innovación se evaporen en el procesamiento de texto, los ingenieros de software y financieros en Colombia están aplicando técnicas avanzadas de optimización:
Arquitecturas de Caché de Prompt: las empresas están configurando sus sistemas para almacenar en caché las instrucciones repetitivas. Los proveedores globales ofrecen descuentos de hasta el 90% para aquellos tokens de entrada que ya han sido procesados y guardados en memoria previamente.
Modelos Híbridos o "Small Language Models" (SLMs): en lugar de enviar cualquier consulta simple a los modelos más avanzados e hipercostosos, las áreas de TI están implementando modelos más pequeños y locales para tareas rutinarias, reservando los modelos premium únicamente para decisiones complejas.
Gobernanza del Contexto: limitar la "memoria" de los chats. En lugar de reenviar todo el historial de una conversación larga en cada interacción, los sistemas locales resumen el contexto para consumir la menor cantidad de tokens posible por segundo.





