Ayesa Digital y el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE) han completado dos proyectos de investigación y desarrollo destinados a reforzar la protección de las infraestructuras críticas frente a la evolución de las amenazas digitales. Las iniciativas combinan inteligencia artificial y tecnologías cuánticas con el objetivo de anticiparse a los riesgos que plantearán los futuros ciberataques y contribuir al desarrollo de nuevas capacidades de ciberseguridad industrial.
Los proyectos, denominados Reto 02 SOC-IA y Reto 29, se han desarrollado en el marco de las iniciativas de innovación impulsadas por INCIBE y persiguen crear soluciones capaces de responder tanto a las amenazas actuales como a los desafíos derivados de la computación cuántica. Según las entidades participantes, ambos trabajos establecen un marco de referencia para avanzar hacia arquitecturas de ciberseguridad más resilientes y fortalecer la soberanía tecnológica en sectores estratégicos.
El primero de los proyectos se centra en la protección de las comunicaciones y los datos en entornos industriales. Su objetivo es preparar las infraestructuras críticas para el impacto que la computación cuántica podría tener sobre los sistemas criptográficos actuales mediante un enfoque híbrido que combina tecnologías cuánticas y postcuánticas. Esta aproximación busca garantizar el intercambio seguro de información sensible y mejorar las capacidades de monitorización de los entornos industriales.
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Por su parte, el proyecto Reto 29 ha dado lugar al desarrollo de un sistema que incorpora metodologías de inteligencia artificial para detectar ciberataques en sistemas industriales. La solución integra un entorno capaz de simular distintos tipos de ataques, herramientas para la detección y limpieza de anomalías y algoritmos de IA orientados a mejorar la identificación temprana de incidentes de seguridad.
Las entidades participantes han explicado que "la innovación en ciberseguridad ya no consiste solo en reaccionar ante las amenazas actuales, sino en prepararse para las que aún están por llegar", una visión que ha guiado el desarrollo de ambos proyectos y que pone el foco en la anticipación frente a nuevas técnicas de ataque impulsadas por la inteligencia artificial y la computación cuántica.
Según la información difundida, el sistema desarrollado en el marco del Reto 29 ha sido validado en un entorno real de producción con la participación de varias empresas industriales. Las pruebas han permitido comprobar el funcionamiento de las capacidades de detección de anomalías y respuesta ante incidentes, verificando su rendimiento en escenarios operativos representativos.
La finalización de ambos proyectos responde a un contexto en el que las infraestructuras críticas afrontan un aumento de la complejidad de las amenazas. La incorporación de algoritmos de inteligencia artificial en las herramientas de ataque y la futura capacidad de la computación cuántica para comprometer determinados sistemas criptográficos están impulsando el desarrollo de nuevas estrategias de protección para sectores como la energía, la industria o el transporte.
Con estas iniciativas, Ayesa Digital e INCIBE buscan facilitar la transición hacia un modelo de ciberseguridad industrial más avanzado, basado en la combinación de inteligencia artificial, tecnologías cuánticas y mecanismos de monitorización continua. El objetivo es reforzar la capacidad de respuesta de las organizaciones ante amenazas cada vez más sofisticadas y contribuir al desarrollo de soluciones tecnológicas orientadas a proteger los servicios esenciales y las infraestructuras estratégicas del país.






