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La IA ya no promete mejorar la experiencia del cliente: ahora exige reinventarla

De acuerdo con el informe AI Agent Trends 2026: Customer Experience, de Google Cloud, esta tecnología está transformando la experiencia del cliente al conectar servicio, comercio y operaciones en un flujo continuo.

Adriana Prieto
21 jul 2026
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3 min de lectura
La IA ya no promete mejorar la experiencia del cliente: ahora exige reinventarla

La inteligencia artificial avanza a una velocidad que desafía la capacidad de adaptación de muchas organizaciones en Latinoamérica. Mientras algunas empresas exploran nuevas formas de automatizar decisiones y optimizar operaciones, gran parte del ecosistema empresarial aún enfrenta desafíos estructurales como datos fragmentados, procesos desconectados y brechas de madurez digital.

En este escenario, los agentes de inteligencia artificial surgen como una nueva etapa de la transformación empresarial. Sistemas capaces de interpretar objetivos, ejecutar tareas y coordinar procesos bajo supervisión humana, que prometen cambiar la forma en que las organizaciones interactúan con sus clientes y gestionan sus operaciones.

De acuerdo con el informe AI Agent Trends 2026: Customer Experience, de Google Cloud, esta tecnología está transformando la experiencia del cliente al conectar servicio, comercio y operaciones en un flujo continuo, reduciendo fricciones y aprovechando el contexto de cada interacción.

El informe señala que el 52% de los ejecutivos en organizaciones que ya usan inteligencia artificial tienen agentes de IA funcionando en producción. Pero el dato que más llama la atención no es ese porcentaje: es lo que está pasando con los equipos humanos.

En este nuevo modelo, el empleado deja de ser quien ejecuta tareas repetitivas y se convierte en quien orquesta, supervisa y corrige a un equipo de agentes especializados. No es automatización. Es amplificación del criterio humano.

Pero el desafío va mucho más allá de incorporar una nueva herramienta tecnológica. Consultoras como McKinsey & Company sostienen que el verdadero valor de la IA generativa dependerá de la capacidad de las organizaciones para rediseñar procesos completos y no limitarse a automatizar tareas aisladas. La inteligencia artificial genera retornos significativos cuando se integra en el corazón de las operaciones, no cuando funciona como un complemento.

La misma visión comparte EY, que ha advertido que las empresas están entrando en una etapa donde la confianza en la IA será tan importante como su capacidad técnica. Según la firma, los agentes inteligentes deberán operar bajo principios claros de gobernanza, transparencia y supervisión para generar resultados sostenibles y mantener la confianza de clientes y reguladores.

En paralelo, Gartner prevé que los agentes de IA evolucionarán rápidamente desde asistentes especializados hacia plataformas capaces de ejecutar procesos empresariales completos, modificando la manera en que las organizaciones interactúan con clientes, empleados y proveedores. En consecuencia, la experiencia del cliente dejará de depender únicamente del área comercial o de servicio para convertirse en el resultado de una coordinación inteligente entre ERP, CRM, plataformas de comercio electrónico y bases de datos.

Hoy la conversación ya no gira alrededor de cuántos chatbots tiene una empresa o cuántos procesos automatizó. El verdadero desafío es saber si la organización está preparada para operar en un entorno donde la inteligencia artificial no solo responde consultas, sino que participa activamente en la ejecución de procesos, la toma de decisiones y la generación de valor para el negocio.

Este es el contexto en el que los agentes de IA comienzan a perfilarse como uno de los mayores cambios en la gestión empresarial de la próxima década. No porque sustituyan a las personas, sino porque obligan a replantear la forma en que las organizaciones diseñan la experiencia del cliente, gestionan sus datos y coordinan sus procesos internos.

La transición no será inmediata ni completamente sencilla. Pero sí inevitable. En un contexto donde la inteligencia dejó de ser escasa, la ventaja competitiva no estará únicamente en la tecnología disponible, sino en la capacidad de las organizaciones para potenciar el talento humano alrededor de ella”, destaca Ineke Geesink, directora de Soluciones de Inteligencia Artificial para Latinoamérica y el Caribe de Microsoft.

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Adriana Prieto
Adriana PrietoColumnista

Periodista · Portal ERP

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