Foto: cortesía. Portal ERP LATAM.
Desde hace más de una década, Inteligencia Artificial (IA) aterrizó en el mundo no solo para transformar industrias, sino también para replantear la forma en que se estructura el trabajo a nivel global. De acuerdo con la compañía Deel, en 2025 los entrenadores de IA dejaron de ser un rol emergente para consolidarse como una profesión clave dentro de la economía digital. Para la firma global, este fenómeno responde a una necesidad estructural: los sistemas de IA no funcionan de manera autónoma ni perfecta, sino que requieren intervención humana constante para entrenar modelos, depurar datos y garantizar resultados confiables.
La magnitud de este cambio lo refleja la compañía en uno de sus estudios con una cifra contundente: estos roles crecieron un 238%, integrando hoy a más de 70.000 profesionales en 600 empresas a nivel mundial. Sin embargo, Deel subraya que este crecimiento no es solo cuantitativo, sino cualitativo. Se trata de una transformación en la lógica de contratación, donde las compañías están accediendo a talento distribuido globalmente, bajo esquemas remotos y flexibles, lo que acelera la adopción de la IA más allá de los grandes centros tecnológicos tradicionales.
La evidencia es clara: la demanda de perfiles con capacidades en IA y análisis de datos crece más rápido que la oferta disponible, convirtiéndose en uno de los principales cuellos de botella para las empresas de la región.
Desde la perspectiva de la compañía, el verdadero reto no radica en la tecnología, sino en la mentalidad empresarial. Deel advierte que muchas organizaciones aún enfrentan barreras culturales que limitan la integración efectiva de perfiles disruptivos, al intentar encajarlos dentro de estructuras tradicionales.
“Es cuestión también de autodisciplina personal y de foco corporativo, muchas veces nos distrae la operación, las urgencias, el día a día y las reuniones programadas. El tema de la IA y la innovación va tan rápido que es muy fácil que nos deje atrás y al momento de retomarlo puede que sea demasiado tarde. Para mí, el objetivo principal en su adopción es parar, repensar, entender y enfocar todo el tiempo y esfuerzos en construir una estrategia sólida, ya sea con herramientas propias o de terceros, para poder dar un salto hacia dónde va el mundo”, comentó Natalia Jiménez, Directora de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica en Deel.

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En su análisis global, la firma también enfatiza que estos profesionales cumplen un rol crítico en la calidad y ética de la inteligencia artificial. No solo entrenan sistemas, sino que ayudan a mitigar sesgos, interpretar contextos y asegurar que las decisiones automatizadas sean coherentes con los objetivos empresariales y sociales.
En conjunto, Deel plantea que la consolidación de los entrenadores de IA es una señal clara de hacia dónde evoluciona el mercado laboral: un entorno donde la tecnología no reemplaza al talento humano, sino que redefine su valor.
Otra brecha que seguirá creciendo
Las proyecciones indican que la brecha de talento digital podría ampliarse en los próximos años si no se toman medidas estructurales. Según un reporte encargado por Huawei y elaborado por IDC, América Latina necesitará alrededor de 2,5 millones de nuevos profesionales en tecnologías de la información para 2028.
La demanda se concentra principalmente en áreas estratégicas como:
- Desarrollo de software
- Análisis de datos
- Ciberseguridad
- Inteligencia Artificial
- Arquitectura de sistemas y nube
Al mismo tiempo, los perfiles digitales se están volviendo cada vez más complejos. Las empresas ya no buscan únicamente programadores o administradores de sistemas, sino profesionales híbridos que combinen conocimientos tecnológicos con la comprensión del negocio.
De acuerdo con Buk, las empresas y sus directivos tienen una responsabilidad igual o incluso mayor en definir cómo se adopta la IA y cómo se forma su talento. No basta con exigir habilidades nuevas: es necesario construir entornos de aprendizaje continuo, invertir en capacitación y, sobre todo, rediseñar la forma en que se gestiona el talento. Hoy, organizaciones más avanzadas están migrando hacia lo que se conoce como “ecosistemas de habilidades”, donde la formación, la movilidad interna y la actualización constante se convierten en parte del modelo operativo.
¿Más educación, capacitación y alianzas público/privadas?
De acuerdo con Laura Suárez Galeano, líder del ecosistema de innovación y emprendimiento en América Latina, “el desarrollo del talento digital requiere una transformación profunda en los sistemas educativos y una mayor conexión con el sector empresarial”.
Durante el II Encuentro Latinoamericano de Inteligencia Artificial realizado en Colombia, la ejecutiva destacó que la región debe adaptar sus sistemas educativos y fortalecer las competencias humanas complementarias a la inteligencia artificial, además de crear ecosistemas donde colaboren universidades, empresas y emprendedores para desarrollar talento tecnológico.
Esto implica repensar la formación en habilidades digitales desde la educación básica, fortalecer la colaboración entre la industria y la academia, y fomentar programas de capacitación continua dentro de las organizaciones.
Suárez subrayó que “la región tiene una gran oportunidad demográfica, pero aprovecharla dependerá de impulsar programas de formación, alianzas académicas y desarrollo de habilidades para la economía digital”.
Iniciativas como el Centro de Excelencia de Inteligencia Artificial ‘NovaIA’ impulsado por Indra Group, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (Tecnológico de Monterrey) y la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), son una muestra de que desde ahora es necesario impulsar también la investigación aplicada, formar talento y transferir soluciones de IA a sectores clave de la economía en América Latina como administraciones públicas y sanidad; energía; petróleo y gas; servicios financieros; industria y consumo; y telecomunicaciones y media; en línea con el propósito de mejorar la vida cotidiana de la ciudadanía y la competitividad regional.
¿Existe realmente una barrera tecnológica?
De acuerdo con la Directora de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica en Deel, la evolución y el auge de la IA ha ayudado a derribar barreras tecnológicas, donde ya no solo los desarrolladores pueden construir cosas innovadoras, ya es más sencillo para casi cualquier persona. “Aquí la principal barrera es la mentalidad, es de creer que tenemos que esperar que alguien nos dé la instrucción para hacer las cosas y no empezar a hacerlo nosotros mismos. Ahí es donde más nos cuesta y es que estamos esperando que nuestro jefe, nuestro director o la misma empresa tome acción y no hacerlo nosotros mismos ahora. Entonces, si quitamos esa barrera mental, prácticamente no tendremos ninguna barrera adicional”, destaca.
Para la compañía, al final, la verdadera evolución digital no es tecnológica. Es humana.
En este contexto, Latinoamérica tiene una oportunidad única. La región ya muestra un ecosistema emprendedor cada vez más orientado a la IA. Sin embargo, el verdadero diferencial estará en cómo se articula la responsabilidad entre talento y empresas. Los profesionales deben asumir el reto de aprender de forma continua, pero las organizaciones deben liderar ese proceso con visión, inversión y estrategia.




