Foto: Portal ERP México.
¿Qué viene para el 2026? Los ejecutivos de Red Hat abordaron esta pregunta y compartieron sus perspectivas para este año, destacando los cambios de mentalidad y las nuevas prioridades que deberían guiar a los líderes de TI. A continuación, la empresa comparte cada perspectiva.
Mike Ferris, vicepresidente sénior, chief operating officer y chief strategy officer
Estamos llegando a un punto de inflexión donde la modernización de TI ha dejado de ser un simple objetivo de eficiencia para convertirse en una cuestión de supervivencia. Las empresas se encuentran atrapadas entre fuerzas opuestas: la volatilidad del mercado de la virtualización y la imperiosa necesidad de adoptar la IA. Estas dos presiones están exponiendo la deuda técnica como nunca, convirtiéndola de un inconveniente operativo en un obstáculo insalvable capaz de frenar la innovación. Todo esto mientras las demandas empresariales siguen acelerándose.
Para tener éxito, las empresas necesitarán tecnología que construya un puente, conectando la estabilidad confiable de los sistemas existentes con sistemas flexibles e inteligentes —como los agentes de IA, por ejemplo— donde sabemos que la innovación surgirá en el futuro. Las plataformas que aprovechan las inversiones existentes en personas y procesos, a la vez que se adaptan a las capacidades futuras, impulsarán la industria. Retrasar este trabajo siempre ha sido arriesgado, pero en 2026 los riesgos son aún mayores. Es ahora o nunca para construir las bases tecnológicas de su futuro.

Chris Wright, director de tecnología y vicepresidente sénior de ingeniería global
Nos encontramos en el inicio de una nueva era tecnológica caótica, donde el ritmo acelerado de innovación en IA generativa está transformando el funcionamiento de todas las empresas. La IA no puede ser una solución que busca un problema; necesita estar conectada con casos de uso reales. Esto significa que los CIO deben garantizar que estos casos de uso de IA pasen de la prueba de concepto a la producción.
Con la velocidad a la que evoluciona la IA, las empresas necesitan la capacidad de integrar rápidamente nuevas tecnologías en un entorno de producción, donde el valor se pueda obtener de inmediato en una plataforma común, estable y fiable.
De cara a los próximos años, esta flexibilidad debe ser fundamental para los CIO: las plataformas abiertas que conectan sistemas heterogéneos, diferentes cargas de trabajo (desde aplicaciones tradicionales hasta agentes de IA) y múltiples requisitos serán esenciales. En otras palabras: es necesario adaptarse a las demandas de producción actuales y, al mismo tiempo, prepararse para las cargas de trabajo de IA futuras.





