El fin del soporte estándar de SAP ECC, prevista para diciembre de 2027, está llevando a las organizaciones a replantear una de las decisiones más importantes de su estrategia tecnológica. Desde el punto de vista de José Antonio Velázquez Hernández, Director de Servicios SAP en Indra Group en México, la transición hacia RISEwithSAP (la plataforma en la nube privada de SAP construida sobre tecnología S/4HANA) ya no debe entenderse como un proyecto del área de TI, sino como una decisión de negocio que influye en la competitividad, el cumplimiento regulatorio, la productividad y la capacidad de incorporar inteligencia artificial agéntica a la operación.
Durante años, las actualizaciones de los sistemas ERP se abordaron principalmente desde una perspectiva tecnológica. Sin embargo, el contexto actual exige una visión distinta. El fin del soporte implica dejar de recibir actualizaciones, mejoras funcionales y nuevas prácticas y capacidades incorporadas por SAP, lo que puede traducirse en mayores riesgos operativos, regulatorios y de continuidad para las organizaciones que decidan permanecer en plataformas heredadas.
Aunque la migración hacia SAP S/4HANA comenzó hace varios años, una parte importante de las empresas usuarias de SAP ECC aún no ha iniciado el proceso. En América Latina, México se encuentra entre los mercados con mayor concentración de organizaciones que continúan operando versiones anteriores, lo que incrementa la urgencia de evaluar los riesgos asociados con la deuda tecnológica y la pérdida de competitividad. Para quienes aún no han dado ese paso, el ejecutivo recomienda evaluar RISEwithSAP como la ruta preferente: al operar en la nube, permite acortar los tiempos de implementación y acceder de forma nativa a las capacidades de inteligencia artificial agéntica que SAP integra en su plataforma, frente a las limitaciones de un despliegue OnPremise tradicional.
"El fin del soporte de SAP ECC suele interpretarse como un tema de TI, cuando en realidad obliga a las organizaciones a tomar una decisión crítica de negocio. Lo que está en juego no es únicamente la actualización de un sistema, sino la capacidad de la empresa para adoptar una estrategia de Clean Core sobre una plataforma como RISEwithSAP, que le permita seguir creciendo, escalar la innovación y gestionar sus riesgos", afirmó José Antonio Velázquez Hernández.
El principal desafío no consiste únicamente en sustituir una plataforma tecnológica. La decisión implica analizar cómo opera actualmente la organización, cuáles son sus objetivos de crecimiento, qué exigencias regulatorias enfrenta y qué capacidades necesitará para responder a un entorno económico cada vez más dinámico. En ese contexto, la migración representa una oportunidad para revisar procesos, fortalecer la eficiencia operativa y preparar a la empresa para una nueva etapa de transformación digital.
La discusión también ha cambiado dentro de las organizaciones. Mientras que anteriormente estos proyectos recaían principalmente en las áreas de TI, hoy involucran cada vez más a dirección general, operaciones, finanzas y consejos de administración, debido al impacto que tienen sobre la estrategia corporativa, la gestión de riesgos y la toma de decisiones basada en datos.
"Posponer una migración puede parecer una decisión financiera prudente en el corto plazo, pero también puede incrementar la exposición a riesgos regulatorios, operativos y de competitividad. Cada organización debe evaluar ese costo frente a sus objetivos de crecimiento y transformación", explicó Velázquez Hernández.
Antes de definir una estrategia de migración, resulta indispensable realizar una evaluación integral del negocio. Este diagnóstico permite identificar el estado de los procesos, las prioridades estratégicas, los requerimientos regulatorios y el nivel de riesgo asociado con mantener plataformas heredadas. A partir de ese análisis, las organizaciones pueden determinar si requieren una actualización tecnológica, una reingeniería de procesos o una transformación más amplia de su operación, y qué modelo de despliegue se ajusta mejor a su punto de partida.
Este enfoque adquiere especial relevancia en sectores como manufactura, consumo, logística, farmacéutico y otras industrias con operaciones altamente reguladas o cadenas de suministro complejas, donde la capacidad para incorporar rápidamente cambios fiscales, regulatorios y operativos puede convertirse en un factor de ventaja competitiva.
La modernización del ERP constituye la base tecnológica para evolucionar hacia la "Empresa Autónoma", es decir, un modelo en el que la conversación ya no gira únicamente en torno al registro de transacciones, sino a la orquestación del negocio mediante agentes de inteligencia artificial.
Para Grupo Indra, la transformación empresarial exige alinear tecnología y estrategia. Más allá de cumplir con un calendario de actualización tecnológica, las organizaciones deben aprovechar este proceso para fortalecer su resiliencia operativa, mejorar la gestión de riesgos y construir una arquitectura preparada para integrar capacidades de inteligencia artificial, automatización y otras plataformas tecnológicas conforme evolucionen sus necesidades de negocio.
"Las decisiones tecnológicas generan mejores resultados cuando parten de una comprensión profunda del negocio. La transición no comienza eligiendo una tecnología, sino definiendo qué procesos deben preservarse, cuáles deben rediseñarse y qué capacidades necesita el negocio para competir durante la próxima década", concluyó Velázquez.





