Para un comercio, aceptar un pago digital es solo una parte de la operación. Detrás de cada transacción existen procesos de autenticación, validación, liquidación y conciliación que involucran a distintos participantes del ecosistema financiero.
En este escenario surgen el Open Banking y el Open Finance, modelos tecnológicos que permiten a los usuarios compartir sus datos financieros de forma segura con terceros mediante interfaces de programación de aplicaciones (API). Estos ecosistemas buscan simplificar esta interacción mediante el intercambio seguro de información entre instituciones, en un ecosistema financiero mexicano que continúa evolucionando.
De acuerdo con el Finnovista Fintech Radar México 20261, México cuenta con 795 fintech locales, reflejando la expansión de nuevos modelos financieros y la creciente participación de actores digitales en servicios como pagos, crédito y gestión de datos.
La principal diferencia entre ambos conceptos está en el alcance de la información que puede compartirse. Mientras que el Open Banking se enfoca principalmente en cuentas bancarias y pagos, el Open Finance amplía este modelo hacia otros productos financieros como créditos, seguros, inversiones o pensiones. Esto permite construir una visión más completa de la actividad financiera de una persona o empresa y desarrollar servicios más adaptados a sus necesidades.
Aunque suele asociarse con una conversación regulatoria o tecnológica, sus efectos comienzan a reflejarse en situaciones cotidianas. Por ejemplo, los pagos directos entre cuentas bancarias permiten realizar operaciones sin depender necesariamente de una tarjeta como intermediario, mientras que las finanzas embebidas integran servicios como pagos, financiamiento o seguros dentro de aplicaciones, plataformas digitales o procesos de compra, sin que el usuario tenga que abandonar la experiencia.
Para la adquirencia esta evolución representa un cambio importante. Si anteriormente el objetivo principal era habilitar la aceptación de tarjetas, hoy los comercios buscan integrar distintos medios de pago, administrar varios canales desde un mismo lugar y contar con herramientas que les permitan operar con mayor visibilidad sobre sus transacciones. En este sentido, Open Banking y Open Finance pueden contribuir a mejorar procesos como la validación de usuarios, la autenticación de operaciones, la prevención de fraude, la conciliación de pagos y la disponibilidad de recursos para los negocios.
"Estos canales digitales están ampliando las opciones disponibles para comercios e instituciones financieras. Más allá del intercambio de información, permiten desarrollar nuevas experiencias de pago y simplificar procesos que históricamente requerían múltiples intermediarios", comentó Juan Ignacio Rial Hawila, Commercial Head de Evertec en México.
Compañías como Evertec desarrollan soluciones de adquirencia y procesamiento que permiten a comercios e instituciones financieras adaptarse a un entorno donde conviven tarjetas, transferencias, billeteras digitales y nuevos modelos de pago. Para la mayoría de las personas, estos cambios ocurren en segundo plano; para la industria financiera, representan una transformación en la forma en que circula la información y en cómo se construyen los servicios financieros del futuro.





