
Felipe Vallejo, Director General de Bitso México. Foto: cortesía. Portal ERP México.
Bitso presentó la primera edición del reporte “Dinero en tiempo real”, un análisis que documenta una transformación que está atravesando la infraestructura financiera en México. El estudio destaca que el Sistema de Pagos Electrónicos Interconectados (SPEI) superó las expectativas de adopción al procesar más de 7 mil millones de operaciones en 2025, lo que equivale a un ritmo de 222 transacciones por segundo.
Elaborado por Bitso Business en colaboración con Tukan, el informe señala que el valor monetario canalizado a través del SPEI durante el último año superó los $347 billones de pesos, una cifra que representa 10 veces el Producto Interno Bruto (PIB) nominal del país.
Uno de los hallazgos más relevantes del reporte es la marcada asimetría entre los rieles de pago tradicionales y los digitales. Si bien las tarjetas de crédito y débito siguen dominando las microtransacciones en puntos de venta, el valor total transaccionado a través del SPEI es 27 veces mayor al de las tarjetas bancarias.
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Este dato refleja un cambio estructural: el SPEI ha dejado de ser un canal exclusivo para transferencias de alto valor y se ha convertido en el sistema de pagos masivo de uso diario para millones de mexicanos. El 94% de las operaciones registradas son menores a los $10 mil pesos, lo que confirma su penetración en transacciones del día a día.
Tan solo en Bitso, la compañía afirma que procesó un volumen total de pagos de aproximadamente $82 mil millones de dólares en 2025. "El valor que fluye por nuestra infraestructura ya supera lo equivalente al PIB anual de 28 de los 32 estados de México, lo que confirma nuestra madurez en operaciones de pago", destacó Felipe Vallejo, Director General de Bitso México.
El informe identifica una oportunidad en el mercado de pagos internacionales: mientras el SPEI opera con alta eficiencia en el ámbito nacional, los canales tradicionales de pagos internacionales crecen apenas un 4% anual.
En un contexto de acelerada transformación financiera en México y la región, las compañías financieras deben reforzar el compromiso de construir una infraestructura de pagos sólida que permita que el dinero se mueva sin fronteras.




