Más del 50 % de los profesionales de RR.HH. en Perú considera el trabajo en equipo como una de las habilidades blandas más demandadas y escasas, según un estudio de Bumeran.
En un escenario laboral cada vez más competitivo y global, las habilidades blandas han pasado a ocupar un lugar central como elemento diferenciador. Su impacto ya no se limita al clima organizacional o al desempeño interno, sino que también influye directamente en la experiencia del cliente y en la imagen que proyectan las empresas.
Esta tendencia queda respaldada por los resultados del estudio "Habilidades más buscadas", elaborado por Bumeran,portal de empleo reconocido en Latinoamérica que reunió las opiniones de 509 profesionales de Recursos Humanos de Perú, Argentina, Chile, Ecuador y Panamá, y confirma la creciente relevancia de estas competencias en los procesos de selección y gestión del talento.
Según el informe, el 58% de los profesionales de Recursos Humanos en Perú identifican el trabajo en equipo como una de las habilidades blandas más demandadas y menos frecuentes entre los talentos. En segundo y tercer lugar, destacan la resolución de problemas, con el 47%, y la adaptabilidad, con el 44%.
Respecto a las habilidades duras o conocimientos técnicos, el 47% de los expertos menciona el manejo de software o programas informáticos como la competencia más demandada; el 44% opina que el dominio de nuevas tecnologías es lo más buscado; mientras que el 36% destaca la importancia de hablar un segundo idioma.
"El 69 % de los especialistas afirma que las habilidades blandas son las más demandadas, pero también las más difíciles de encontrar entre los candidatos, mientras que las habilidades duras -manejo de software y el dominio de nuevas tecnologías- cobran mayor relevancia en un entorno marcado por la incorporación de la inteligencia artificial y el avance de la tecnología", explica Diego Tala, Director Comercial de Bumeran.
Respecto a los perfiles mejor valorados, el análisis señala que los profesionales de entre 31 y 40 años concentran las mayores fortalezas, tanto en habilidades blandas como en competencias técnicas. En el extremo opuesto, los candidatos de 51 a 65 años son percibidos como el grupo con menor nivel de dominio en ambos tipos de capacidades.
Según el 72% de los expertos consultados, las organizaciones están tomando medidas para mejorar las habilidades y aptitudes de sus equipos. Estas medidas varían según si se trata de habilidades técnicas o blandas.
En el caso de mejora de habilidades duras o técnicas, el 72% ofrece programas de capacitación; el 50% utiliza plataformas de aprendizaje; el 19% organiza eventos y conferencias; y el 17% emplea rotación de tareas y de proyectos.
En el desarrollo de habilidades blandas, la mitad de los profesionales afirma impulsar programas y talleres de crecimiento personal, mientras que el 36 % apuesta por iniciativas de diversidad e inclusión para construir entornos laborales más positivos. A su vez, el 31 % prioriza el uso de coaching y mentoría como mecanismos fundamentales para fortalecer estas competencias dentro de las organizaciones.




