Portal ERP
VolverInteligencia artificial

La IA ya está cambiando la economía: América Latina aún no decide cómo aprovecharla

La inteligencia artificial hoy ya está impactando en cómo operan las empresas, cómo se mueve el dinero y en los países que van a crecer más rápido en los próximos años.

Redação Portal ERP
15 may 2026
T|Fonte:18px
6 min de lectura
La IA ya está cambiando la economía: América Latina aún no decide cómo aprovecharla

Aunque en América Latina cada vez más compañías están probando herramientas de IA, la región todavía enfrenta un problema de fondo: no tiene claro cómo convertir esa tecnología en productividad y desarrollo económico real.

Mientras Estados Unidos, China y Europa aceleran importantes inversiones en infraestructura, automatización y agentes de IA, en Latinoamérica la discusión sigue atrapada entre el miedo al reemplazo laboral y el entusiasmo por usar chatbots. El riesgo es evidente: volver a llegar tarde a una revolución tecnológica que podría redefinir la competitividad de los países y de las empresas durante la próxima década.

El nuevo informe del Microsoft AI Economy Institute confirma que la adopción global de IA continúa acelerándose. En el primer trimestre de 2026, el uso de herramientas de IA generativa alcanzó al 17,8% de la población mundial en edad laboral, frente al 16,3% registrado a finales de 2025. Además, 26 economías ya superan el 30% de adopción activa.

Sin embargo, el dato más relevante para América Latina no es el crecimiento global, sino la velocidad de la brecha. El estudio advierte que la diferencia entre el norte y el sur global sigue ampliándose: mientras las economías desarrolladas de gigantes como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Japón, entre otras alcanzan niveles de uso cercanos al 27,5%, las economías del sur, es decir aquellos países en desarrollo, apenas llegan al 15,4%.

Para los líderes empresariales de la región, el mensaje es claro: la IA ya no es un proyecto de innovación. Es una discusión de competitividad económica.

“No tenemos mucho tiempo”

Esa es precisamente la advertencia que hace Andrés Rengifo, director de asuntos corporativos y regulatorios para América Latina de Microsoft, quien considera que la región enfrenta una ventana crítica de cinco años para acelerar su adopción tecnológica.

Hoy estamos experimentando una tecnología de propósito general que nos pone a todos en un mismo plano y que permite un salto sustancial en términos de crecimiento económico y prosperidad. Si no aprovechamos este momento, la región volverá a quedar rezagada”, asegura.

La IA no solo está modificando procesos operativos; está obligando a replantear modelos completos de negocio. Desde manufactura hasta servicios financieros, pasando por retail, minería, agricultura y algunos otros sectores, la tecnología empieza a redefinir cómo se crea valor, cómo se captura y cómo se entrega.

El nuevo modelo operativo: humanos + agentes de IA

La transformación ya no se limita a automatización tradicional. El siguiente paso es la convivencia entre personas y agentes de inteligencia artificial dentro de la operación diaria de las organizaciones.

Te puede interesar: IA en el trabajo: Los problemas laborales más importantes que los líderes no pueden ver

Rengifo sostiene que las compañías tendrán que asumir que parte de sus procesos serán ejecutados por agentes de IA capaces de resolver tareas repetitivas, administrativas y analíticas, mientras el talento humano se concentrará en funciones estratégicas y creativas.

La tendencia coincide con lo que ya se observa en múltiples industrias. En la experiencia regional, existen estudios con sustento técnico que permiten dimensionar este potencial. En Chile, por ejemplo, una investigación liderada por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA), estimó que contar con reglas más claras para el uso y análisis automatizado de datos, base para el despliegue de modelos de IA, podría impulsar un aumento de hasta 8% del PIB hacia 2030, junto con mejoras relevantes en eficiencia productiva y exportaciones.

Un escenario comparable podría proyectarse en países como Colombia, si se avanza en marcos normativos que faciliten el uso responsable de los datos y la adopción masiva de la IA.

No se trata únicamente de reducir costos operativos. El verdadero impacto estará en la capacidad de aumentar productividad sin incrementar proporcionalmente la estructura empresarial. En otras palabras: empresas más ágiles, más eficientes y capaces de escalar más rápido. Pero ese escenario también exige nuevos liderazgos.

Los países que empiezan a moverse

Aunque América Latina todavía no aparece entre los líderes globales del índice de difusión de IA, comienzan a emerger señales relevantes.

Para Rengifo, Colombia está mostrando condiciones interesantes en términos de apropiación tecnológica y proyectos de implementación empresarial. Chile, por su parte, destaca por iniciativas relacionadas con modelos fundacionales en español y portugués, mientras que Brasil y México mantienen una ventaja natural por escala económica y tamaño de mercado.

El fenómeno regional todavía es heterogéneo, pero la tendencia general es positiva: todos los países analizados muestran crecimiento en niveles de adopción respecto a la medición anterior. La pregunta es si ese crecimiento será suficiente para cerrar la brecha global.

Porque mientras América Latina avanza gradualmente, las grandes economías ya están entrando en una fase distinta: infraestructura masiva, integración empresarial y economías basadas en IA.

Grandes logos de la industria, como Microsoft, Amazon, Google y Meta, están destinando cientos de miles de millones de dólares a infraestructura de inteligencia artificial y centros de datos. El mercado ya no está discutiendo si la IA funcionará, sino qué países tendrán capacidad energética, talento e infraestructura para sostenerla.

El verdadero debate que aún no ocurre

Para Rengifo, América Latina todavía está evitando la conversación más importante: para qué quiere usar IA.

Cuando entendemos para qué queremos esta tecnología, se alinean muchas cosas: la visión política, la visión país y también el entusiasmo necesario para apropiarla”, afirma.

La observación es clave porque buena parte de la discusión regional sigue concentrada en herramientas, regulación o reemplazo laboral, mientras las economías más avanzadas ya están enfocadas en productividad sectorial. La IA tendrá impacto económico real cuando se conecte con ventajas competitivas concretas. Y allí, la capacidad de priorizar sectores estratégicos será determinante para el impacto en el PIB.

El riesgo de quedarse atrás

La región ya vivió antes este tipo de rezagos tecnológicos. Ocurrió con la industrialización avanzada, con internet y con la economía digital. La diferencia es que la IA podría ampliar todavía más la distancia entre economías que innovan y economías que consumen innovación creada por otros.

El propio informe de Microsoft advierte que la brecha tecnológica global continúa expandiéndose y esa diferencia no es solo tecnológica, es económica.

Porque en los próximos años, productividad, empleo calificado, inversión extranjera y competitividad estarán directamente ligados a la capacidad de integrar inteligencia artificial en empresas, gobiernos e industrias.

Compartir:

Redação Portal ERP

Equipo Editorial

El equipo editorial de Portal ERP trae las principales noticias y análisis sobre tecnología y gestión empresarial.